Salvamos dientes que parecen perdidos. Con técnicas modernas y anestesia precisa, el tratamiento de conducto es hoy un procedimiento sin dolor que te permite conservar tu diente natural por muchos años.
La endodoncia, o tratamiento de conducto, consiste en eliminar la pulpa dental infectada o dañada, limpiar el interior del diente y sellarlo para que pueda seguir funcionando con normalidad. Es la alternativa al implante.
En CALM contamos con la Dra. Bárbara Choquevilca, especialista en endodoncia, que trabaja con equipamiento de última generación: localizador apical electrónico y sistema rotatorio para mayor precisión y comodidad durante el tratamiento.
Un proceso claro, indoloro y con resultados duraderos.
Evaluamos el estado del diente con radiografía digital para determinar el alcance de la infección y planificar el tratamiento.
Aplicamos anestesia local de alta eficacia. Una vez que el área está completamente dormida, realizamos la apertura de acceso al conducto.
Con instrumental rotatorio y localizador apical electrónico, limpiamos y damos forma al conducto eliminando todo el tejido infectado.
Sellamos el conducto con materiales biocompatibles y restauramos el diente con resina o corona para devolverle su función completa.
No. Con la anestesia moderna el procedimiento es completamente indoloro. Puede haber leve sensibilidad durante uno o dos días después, que se controla con analgésicos comunes.
Depende del caso. En muchos dientes el tratamiento se resuelve en una sola sesión. En casos con infección activa o anatomía compleja puede requerir dos sesiones.
La infección puede extenderse al hueso y tejidos vecinos, provocando abscesos, pérdida del diente y afectar tu salud general. Tratarlo a tiempo es siempre la mejor decisión.
Con una buena restauración posterior (resina o corona) y controles regulares, un diente tratado endodónticamente puede durar toda la vida. La clave está en la calidad del sellado y la corona protectora.